Un estudio de KPMG para Philip Morris International revela que el 31,9% del consumo de tabaco en América Latina y Canadá proviene del mercado ilícito. Esta economía paralela generó una pérdida fiscal de 8,500 millones de dólares en 2025, consolidando a la región como el mayor foco global de contrabando de cigarrillos.
STAMFORD, 15 DE ABRIL DE 2026. — La sombra del comercio ilegal se alarga en el continente y los números son contundentes. De acuerdo con el más reciente reporte de Philip Morris International, la región de las Américas enfrenta una crisis estructural donde el mercado negro duplica el promedio mundial de consumo ilícito. No se trata solo de un problema de evasión; es una red que se alimenta de regulaciones extremas y de la búsqueda de los consumidores por productos más económicos, desplazando la legalidad hacia una economía no regulada y peligrosa.
Impacto fiscal y niveles críticos en Panamá y Ecuador bajo la lupa de Philip Morris International
Asimismo, el informe destaca que naciones como Panamá y Ecuador han alcanzado niveles alarmantes, donde más del 80% de los cigarrillos que circulan no pagan impuestos ni cumplen con controles sanitarios. Esta situación debilita las instituciones y la seguridad ciudadana.
Por otra parte, Brasil se mantiene como el mayor mercado ilícito en términos de volumen absoluto, representando más de la mitad del consumo ilegal analizado en los 11 países del estudio. Por consiguiente, los recursos que se pierden son gigantescos.
De igual forma, el estudio pone el foco en los llamados “cigarrillos blancos ilícitos”, que son fabricados legalmente en un país pero diseñados exclusivamente para ser contrabandeados en otros mercados, representando el 73% de este comercio ilegal.
“Informes como este son relevantes para invitar a las autoridades a buscar soluciones que promuevan la innovación tecnológica y la acción basada en datos. Una regulación equilibrada que permita la comercialización de nuevos productos libres de humo puede ayudar a combatir este problema”.— Marco Hannappel, Presidente de PMI para América Latina y Canadá.
Hacia una política pública basada en datos y productos libres de humo
Finalmente, Philip Morris International enfatiza que la colaboración entre los gobiernos y el sector privado es la única vía para frenar este drenaje de fondos públicos que deberían destinarse a salud y educación.
En conclusión, la empresa aboga por una evolución del mercado hacia alternativas de riesgo reducido, lo que indirectamente podría restarle terreno a las mafias del contrabando que hoy dominan un tercio del mercado en las Américas.


