Tras implementar un programa de mantenimiento mayor en 2025, la empresa Valia Energía logró elevar la disponibilidad agregada de su flota al 99%. Este avance técnico permitió que la agencia Moody’s revisara la calificación de la compañía, confirmando que Valia Energía mejora perspectiva a Estable gracias a su sólida gestión de activos y la mitigación de riesgos operativos en infraestructura crítica nacional.
Valia Energía mejora perspectiva a Estable tras elevar disponibilidad operativa
La compañía reafirma su posición como aliado estratégico para la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional. Durante 2025, la empresa ejecutó un plan de mejora operativa en cuatro de sus siete centrales de ciclo combinado. Como consecuencia directa de estas acciones, Valia Energía mejora perspectiva a Estable según el reporte más reciente de la calificadora internacional.
Este progreso es vital debido al incremento en la demanda eléctrica impulsado por el fenómeno del nearshoring. La estrategia de Valia Energía contempla un horizonte de inversión que supera el año 2030, con el objetivo de garantizar una vida útil de más de 45 años para sus plantas generadoras.
Recuperación de activos estratégicos
Un factor determinante para alcanzar el 99% de disponibilidad fue la rehabilitación de las plantas Río Bravo III y EVM II:
- Río Bravo III (Tamaulipas): Incrementó su operatividad del 42.7% en junio al 100% en octubre de 2025.
- EVM II (Estado de México): Restableció su plena capacidad, pasando del 49.5% en abril al 100% en octubre del mismo año.
Narcís de Carreras, CEO de la organización, señaló que la confiabilidad actual es el resultado de una toma de decisiones técnica de largo plazo y una disciplina rigurosa en la gestión de imprevistos.
Respaldo de mercados internacionales
La solidez operativa ha permitido que Valia Energía mejora perspectiva a Estable, pasando desde una visión Negativa en la evaluación de sus bonos senior. Esta mejora ratifica la calificación Baa3 y coincide con la postura de S&P Global Ratings.
Actualmente, la empresa opera un portafolio de 3.2 GW de capacidad instalada, lo que representa aproximadamente el 6% de la demanda eléctrica en México. Fernando Suárez, CFO de la firma, destacó que este reconocimiento valida el enfoque financiero utilizado para reducir riesgos y fortalecer la infraestructura energética del país.


