En el marco del Día Mundial del Pescador, la dueña de la marca Tuny reconoce a las tripulaciones que operan su flota de última generación, permitiéndole capturar hasta 7,300 toneladas de atún y sostener más de 3,000 empleos directos.
CIUDAD DE MÉXICO. — Antes de llegar al supermercado, la lata de atún comienza como una batalla en altamar. Detrás de cada punto porcentual de participación de mercado, hay una tripulación enfrentando mareas. En el contexto del Día Mundial del Pescador (26 de enero), Grupomar —el holding detrás de la marca Tuny— aprovechó para visibilizar que su liderazgo en la industria no solo depende de barcos, sino de manos expertas.
La compañía, que hoy ostenta una participación del 38% en el mercado mexicano de atún en conserva, señaló que el pescador es el “primer eslabón” de una cadena de valor que garantiza la seguridad alimentaria de millones y dinamiza la economía del puerto de Manzanillo.
Inversión en flota: 4 nuevos buques y tecnología
La pesca moderna ya no es solo fuerza bruta; es tecnología y eficiencia. Grupomar ha realizado recientemente una inversión estratégica en cuatro buques pesqueros de última generación. Esta modernización de activos permitió incrementar la producción nacional de atún entre un 18% y 21%, fortaleciendo la competitividad de México frente a potencias globales.
En conjunto, la flota de la empresa (conformada por 6 grandes buques) tiene la capacidad de capturar hasta 7,300 toneladas de atún congelado, posicionándose consistentemente como la más eficiente del continente americano.

El pescador como guardián de la sostenibilidad
La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) ha sido clara: la pesca debe ser sostenible para sobrevivir. En esta visión, el pescador moderno asume un doble rol: extrae recursos y cuida el ecosistema.
Grupomar emplea a más de 3,000 personas (entre tripulantes, técnicos navales y operarios), quienes reciben capacitación continua en prácticas responsables. Esto incluye el uso de equipos para reducir la captura incidental, monitoreo satelital y protocolos de manejo de frío para asegurar la inocuidad.
“No hay crecimiento económico, liderazgo industrial ni seguridad alimentaria posible sin la labor diaria de quienes salen a mar abierto“, reafirmó la empresa, destacando que la modernidad solo es sostenible cuando se invierte en la gente que la opera.


