Grupo Cotemar México integró la educación ambiental como un habilitador central de su estrategia de negocio. Respaldada por las certificaciones ISO 14001 e iQNet SR10, la compañía mide riesgos, gestiona su cadena de valor y avanza hacia sus metas Net Zero Emissions.
CIUDAD DE MÉXICO, 13 DE FEBRERO DE 2026. — En la industria energética, la sostenibilidad dejó de ser una iniciativa paralela para convertirse en el núcleo de la competitividad. Para alinear su fuerza laboral con estas exigencias globales, Grupo Cotemar México estructuró un modelo corporativo de cuatro pilares ambientales que integra el cumplimiento normativo con la cultura organizacional.
Certificaciones y medición de impacto
Mientras que la SEMARNAT advierte sobre la baja participación en acciones ambientales a nivel nacional, Cotemar responde integrando la ingeniería y la ciencia en sus operaciones. El tercer pilar de su modelo (Investigación y evaluación) establece que la empresa no opera mediante suposiciones, sino a través de métricas precisas.
Impulsados por su Sistema de Gestión Ambiental y certificaciones internacionales como la norma ISO 14001 e iQNet SR10, la organización tiene la capacidad técnica para analizar riesgos operativos de manera constante. Esto incluye el monitoreo de emisiones en toda su cadena de valor (Alcance 3), lo que les permite diseñar estrategias realistas para la eficiencia energética de sus instalaciones y buques.
“En la empresa no adivinan, sino que miden. Mediante su Sistema de Gestión Ambiental… la empresa tiene la autoridad y capacidad técnica para guiar, medir y mejorar sus impactos, asegurando que cada decisión operativa tenga un respaldo científico y sostenible”.— Grupo Cotemar México.

Transformación de la cadena de valor
El éxito de esta gestión técnica se basa en la concienciación previa de su personal. Mediante políticas internas claras y campañas operativas, los trabajadores desarrollan habilidades que mejoran los procesos diarios, reduciendo desperdicios e impulsando la eficiencia en el uso de recursos.
Finalmente, Cotemar confirma su calidad y liderazgo en el sector al demostrar que educar a su fuerza laboral es una inversión estratégica. Al respaldar la educación ambiental con políticas estrictas y cumplimiento corporativo, la empresa asegura la viabilidad de su negocio a largo plazo y construye comunidades operativas más resilientes.


