La revisión del T-MEC representa un momento decisivo para el autotransporte mexicano, un sector que moviliza más de 101 ramas industriales en el país. Augusto Ramos, aspirante a la presidencia de la Canacar, advirtió sobre la necesidad de blindar a los operadores y frenar la competencia desigual frente a las empresas estadounidenses para garantizar la supervivencia de la industria nacional.
El autotransporte mexicano enfrenta desafíos críticos ante la revisión del T-MEC
La negociación formal del acuerdo comercial en 2026 genera alertas en la industria debido a los riesgos para el autotransporte mexicano. Según datos de la Canacar, el sector es responsable de sostener el comercio exterior, por lo cual la participación técnica en las mesas de trabajo resulta fundamental. Augusto Ramos destacó que cualquier omisión en el proceso afectará a miles de unidades que operan bajo condiciones de mercado complejas.
Fuga de talento y seguridad vial
Uno de los puntos de mayor preocupación es la movilidad laboral. Se estima que 50,000 conductores migraron hacia Estados Unidos en busca de mejores oportunidades. No obstante, el panorama actual muestra una desaceleración; se registran hasta 50 deportaciones diarias en la frontera, de las cuales el 50% corresponden a ciudadanos mexicanos. Esta situación obliga a replantear las reglas de las visas tipo B1 para regularizar el servicio transfronterizo.
Asimismo, la entrada de vehículos usados con más de 10 años de antigüedad compromete la seguridad. Estas unidades, catalogadas como chatarra, no están diseñadas para la infraestructura nacional. El uso de estos camiones eleva el gasto de mantenimiento y el índice de siniestros en las carreteras federales.
Desventajas financieras y operativas
La industria enfrenta una brecha económica significativa que limita su crecimiento:
- Costos financieros: Mientras que en Estados Unidos las empresas acceden a tasas de interés del 6% anual, en México los costos superan el 12% para la compra de unidades.
- Inversión extranjera: Existe el riesgo de que empresas foráneas operen con capital barato en territorio nacional, desplazando a las compañías locales.
- Insumos y aranceles: La incertidumbre arancelaria encarece directamente el precio de los tractocamiones y el traslado de mercancías.
En consecuencia, el sector privado busca colaborar con la Secretaría de Economía para asegurar que el autotransporte mexicano mantenga su reserva estratégica según la Ley de Inversión Extranjera. La meta es evitar que la competencia desigual debilite a la flota nacional que mueve la economía del país.


