Tras registrar un aumento histórico en sus operaciones, la farmacéutica coloca a un veterano con 15 años de trayectoria al frente de su filial mexicana, consolidada ya como uno de los 10 mercados prioritarios a nivel global.
CIUDAD DE MÉXICO. — Con el viento a favor tras un año récord, Eli Lilly and Company (Lilly) anunció el inicio de una nueva era en su operación nacional. La compañía designó a Phelipe Philippsen como nuevo presidente para Lilly México, confiándole la misión de gestionar un crecimiento explosivo del 127% registrado en el último año y sentar las bases para duplicar el tamaño del negocio en el corto plazo.
La llegada de Philippsen no es casualidad; ocurre en un momento donde México se ha posicionado dentro del Top 10 de mercados estratégicos para la farmacéutica mundial. Su mandato tendrá tres pilares: crecimiento sostenible, aceleración de la innovación y fortalecimiento de capacidades locales.
De practicante en Brasil a la presidencia en México
La trayectoria de Philippsen es un caso de éxito corporativo. Con más de 15 años en la empresa, inició su camino como practicante (becario) en Brasil. Desde entonces, ha escalado posiciones comerciales y de liderazgo, formando parte del Brazil Management Board y asumiendo roles globales en la evolución del modelo de negocio.
Desde su llegada a México hace tres años, ha sido el arquitecto detrás de la agenda transformadora que detonó las cifras actuales, enfocándose en el acceso a medicamentos de alta especialidad.
“El crecimiento que hemos logrado en México es resultado de una apuesta clara por fortalecer nuestros pilares operativos y pensar a largo plazo. La investigación clínica es uno de ellos, y seguiremos ampliando nuestra inversión para que más pacientes en México tengan acceso a innovación de clase mundial”.

Alianza con NVIDIA: Inteligencia Artificial en salud
Bajo su nuevo liderazgo, la estrategia tecnológica dará un giro agresivo. Lilly México integrará ciencia de datos e Inteligencia Artificial para acelerar el desarrollo de tratamientos. Un diferenciador clave será la alianza global con el gigante tecnológico NVIDIA.
Esta colaboración combina la experiencia clínica de Lilly con la capacidad de cómputo de NVIDIA, reduciendo drásticamente los tiempos de descubrimiento de moléculas. “México tiene un enorme potencial para convertirse en un referente en innovación en salud“, añadió el directivo.
Objetivo: Multiplicar por cinco el alcance
La meta planteada para esta nueva etapa es ambiciosa: multiplicar por cinco la presencia de la compañía y el número de pacientes beneficiados en el país. Para lograrlo, la agenda de Philippsen priorizará una inversión sostenida en estudios clínicos y una colaboración más estrecha con el sistema de salud público y privado mexicano, buscando cerrar las brechas de acceso a terapias para diabetes, Alzheimer y oncología.


