El abordaje de la diabetes tipo 2 en México atraviesa una transformación necesaria hacia la protección integral de órganos vitales. Durante el LXV Congreso Internacional de la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología, especialistas destacaron que el uso de tratamiento combinado y un diagnóstico oportuno permiten frenar las complicaciones crónicas. Según la evidencia clínica, la intervención temprana con innovación terapéutica puede retrasar hasta 11 años la necesidad de diálisis, asegurando un mejor control glucémico y una sólida protección renal y salud cardiovascular frente a la insuficiencia cardiaca.
Nuevas terapias para diabetes tipo 2 retrasan hasta 11 años el daño renal
La prevalencia de la diabetes tipo 2 en la población adulta de México alcanza el 18.4%, lo que representa a 14.7 millones de personas. Esta cifra, reportada en el marco de foros especializados, subraya la urgencia de abandonar los esquemas centrados exclusivamente en los niveles de azúcar para priorizar la salud del corazón y los riñones.
Datos de la ENSANUT 2023 revelan brechas críticas en la detección, pues tres de cada 10 personas con esta condición desconocen su diagnóstico. En la Ciudad de México, se estima que el 40% de los pacientes en el sector público padece enfermedad renal crónica sin saberlo. Esta situación demanda la implementación de pruebas específicas, como la detección de albuminuria, para identificar el deterioro antes de que sea irreversible.
Innovación terapéutica y protección de órganos
La adopción de estrategias farmacológicas avanzadas, como los inhibidores SGLT2 (dapagliflozina) combinados con inhibidores DPP-4, ha marcado un hito en el control de la diabetes tipo 2. Estas terapias no solo facilitan un manejo glucémico robusto, sino que han demostrado reducir hasta 17% el riesgo de insuficiencia cardiaca o muerte cardiovascular.
El Doctor Rubén Silva Tinoco, endocrinólogo del IMSS Bienestar, señaló que iniciar estos tratamientos en etapas tempranas es fundamental para la protección renal. La capacidad de estas combinaciones para posponer terapias de sustitución renal, como el trasplante o la diálisis, representa un avance significativo para el sistema de salud nacional.
Beneficios de la simplificación del tratamiento
La adherencia del paciente es un factor determinante para el éxito terapéutico. Los esquemas unificados en una sola tableta de dosis fija reducen la complejidad del seguimiento diario. Este enfoque integral, recomendado desde el primer día del diagnóstico, incluye:
- Evaluación de la función renal y riesgo cardiovascular de forma periódica.
- Establecimiento de metas personalizadas por parte del equipo médico.
- Priorización simultánea del corazón y los riñones.
- Ajustes oportunos para evitar la inercia terapéutica.
Finalmente, el manejo multidisciplinario busca prevenir el efecto dominó que la diabetes tipo 2 ejerce sobre el organismo, disminuyendo la incidencia de infartos, ceguera y amputaciones en la población mexicana.


