La incorporación de acero y sistemas de disipación de energía en edificaciones de la Ciudad de México incrementa notablemente la resistencia estructural ante sismos. Esto ocurre porque la ductilidad del material permite absorber movimientos telúricos complejos, optimizando la seguridad y el desempeño ingenieril en zonas de alta densidad urbana.
CIUDAD DE MÉXICO, 23 DE SEPTIEMbre DE 2026. — En una ciudad con alta actividad sísmica como la Ciudad de México, el diseño estructural debe considerar no solo las cotidianas operaciones, sino también la capacidad de las edificaciones para responder adecuadamente ante movimientos telúricos a lo largo de su vida útil. Ante las exigencias del diseño sísmico, el acero ofrece propiedades que permiten desarrollar estructuras capaces de responder de manera controlada ante las fuerzas generadas por un sismo.
Lo que debes saber:
- Capacidad lateral: El uso de sistemas de protección sísmica incrementó hasta 36% la capacidad lateral de la estructura evaluada en la colonia Roma Norte.
- Capacidad de deformación: La integración de marcos de acero y disipadores viscosos logró incrementar la capacidad de deformación en un 109% frente a la propuesta original.
- Disipadores Dampo BRB: Estos dispositivos utilizan un núcleo especial de acero para disipar la energía generada mediante un comportamiento no lineal altamente efectivo.
- Control de calidad: El Instituto Mexicano de la Construcción en Acero valida mediante certificados que los perfiles suministrados cumplan estrictamente las especificaciones mecánicas necesarias.
Innovación estructural y disipación de energía frente a sismos
Las propiedades estructurales son solo una parte de la ecuación en la construcción moderna. En zonas densamente urbanizadas, la prefabricación de componentes metálicos reduce notablemente los tiempos de ejecución y facilita los trabajos en predios con serias restricciones logísticas.
Asimismo, la ingeniería ha desarrollado sistemas destinados a controlar la respuesta de las edificaciones y disipar parte de la energía introducida por un movimiento telúrico. Una muestra clara de ello es el análisis técnico desarrollado por Gerdau Corsa, que evalúa edificaciones ubicadas en la zona de lago capitalina comparando soluciones convencionales con alternativas avanzadas.
“Una de las propiedades más relevantes del acero ante un evento sísmico es su ductilidad, ya que permite que los elementos estructurales experimenten deformaciones importantes antes de llegar a una falla”, explica Rigoberto Torres, jefe de Asistencia Técnica de Gerdau Corsa.
“Construir en una ciudad con alta actividad sísmica exige entender cómo se comportan los materiales y aprovechar sus propiedades desde el diseño. En Gerdau Corsa buscamos que la capacidad del acero se traduzca en estructuras diseñadas con ingeniería, calidad y una visión de largo plazo.”— Rigoberto Torres, jefe de Asistencia Técnica de Gerdau Corsa.
Proyecciones del acero en la ingeniería del futuro
El desempeño de una edificación no depende de un solo elemento aislado. Materiales, diseño, conexiones y un riguroso control de calidad forman parte de un mismo ecosistema técnico determinante para alcanzar el comportamiento previsto desde la etapa de ingeniería conceptual.
Por consiguiente, aprovechar las propiedades de un material versátil permite mitigar los desafíos que plantea el suelo urbano. En consecuencia, la adopción de estas tecnologías de vanguardia consolidará bases más seguras para el desarrollo arquitectónico futuro de las metrópolis.



