La empresa Grupomar refuerza su estrategia de sostenibilidad alimentaria al lograr que el 99% de sus capturas provengan de poblaciones biológicamente sostenibles. Mediante ciencia y regulación, la organización garantiza la permanencia del sector pesquero en México.
CIUDAD DE MÉXICO, 01 DE MAYO DE 2026. — En un entorno marcado por el cambio climático y la presión sobre los ecosistemas oceánicos, el consorcio Grupomar reafirma su compromiso con la protección del entorno marino. Esta acción, enmarcada en el Día Mundial del Atún, destaca cómo la toma de decisiones basada en evidencia científica ha permitido que casi la totalidad de su producción comercial sea hoy biológicamente sostenible. De igual forma, este avance es fundamental para consolidar a Grupomar como un referente que lidera el futuro del atún con pesca responsable en el mercado nacional e internacional.
Grupomar impulsa el futuro del atún con pesca responsable y ciencia
Asimismo, el sector pesquero y acuícola en México ha superado los 2 millones de toneladas de producción, consolidándose como un pilar para la seguridad alimentaria según datos de CONAPESCA. En este contexto, el manejo sostenible del recurso no es solo una meta ambiental, sino una necesidad operativa para la industria.
Por otra parte, el modelo mexicano destaca por su alta regulación y la colaboración estrecha con el INAPESCA. Actualmente, el 100% de las embarcaciones atuneras de la flota cuenta con observadores independientes a bordo, garantizando que cada proceso cumpla con las mejores prácticas internacionales de transparencia.
“La sostenibilidad en la pesca de atún no es una tendencia, es una condición para la permanencia del sector. En Grupomar entendemos que esta industria implica demostrar que es posible producir alimentos de alta calidad mientras se protege el equilibrio de los océanos”.— Antonio Suárez Gutiérrez, Fundador y Presidente de Grupomar.

Certificaciones y compromiso con la Agenda 2030
Finalmente, Grupomar se mantiene adherida al Pacto Mundial de las Naciones Unidas desde 2019, alineando su operación a la Agenda 2030. Entre sus acciones disruptivas destaca la creación de arrecifes artificiales mediante el hundimiento controlado de barcos en desuso para fomentar la biodiversidad marina.


