Para mitigar el impacto de la inflación médica estructural, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) propuso ante la Cámara de Diputados una reforma integral a seguros de gastos médicos. La iniciativa busca proteger la cobertura de los adultos mayores sin comprometer la viabilidad de un sistema que financia más de 117 mil millones de pesos anuales.
CIUDAD DE MÉXICO, 26 DE FEBRERO DE 2026. — El envejecimiento demográfico y el alza sostenida en los costos de la salud privada representan un desafío de viabilidad para la industria aseguradora en el país. En este contexto, Norma Alicia Rosas, directora general de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), presentó ante el recinto legislativo una propuesta estructural para modernizar las pólizas de salud para seguros de gastos médicos. El objetivo central es garantizar la atención de los pacientes de la tercera edad sin generar distorsiones técnicas que debiliten la estabilidad financiera del sector.
Inflación médica y presión de solvencia técnica
Asimismo, la directiva advirtió que el sector enfrenta un crecimiento desproporcionado en los costos de atención privada, los cuales aumentan entre un 14% y un 16% anual, superando ampliamente a la inflación general. Por consiguiente, esta brecha estructural presiona directamente el costo de las primas, impactando a los más de 14 millones de mexicanos que actualmente cuentan con este mecanismo de protección patrimonial.
De igual forma, las cifras operativas reflejan el estrecho margen del mercado. Durante 2024, el ramo de gastos médicos registró 158 mil millones de pesos en primas y pagó 117 mil millones de pesos en siniestros, resultando en una siniestralidad del 74%. En consecuencia, las aseguradoras operan bajo una alta presión donde las utilidades provienen del rendimiento de las reservas regulatorias, descartando la existencia de márgenes operativos extraordinarios.
“Nuestro propósito es que más personas tengan acceso a protección privada complementaria, con reglas claras, trato justo y sostenibilidad técnica. Solo así podremos proteger mejor a las personas adultas mayores sin generar efectos adversos para el resto de la población”.— José Antonio Barreiro, Director de Salud y Gastos Médicos de la AMIS.

Transparencia, ahorro y nuevo marco regulatorio
Por otra parte, para contrarrestar este escenario, la cúpula empresarial planteó una agenda de cuatro ejes centrada en la protección al paciente. La iniciativa exige una transparencia real, obligando a las compañías a participar en los comparadores de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), además de diseñar productos específicos para adultos mayores bajo la estricta supervisión de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).
Finalmente, la propuesta recomienda la incorporación de esquemas de ahorro dentro de la prima, utilizables a partir de los 60 años, así como la actualización de precios de referencia para insumos hospitalarios. En conclusión, mediante esta reingeniería, la AMIS busca implementar modelos de pago basados en la eficiencia clínica para evitar prácticas indebidas en la cadena de atención y asegurar la viabilidad a largo plazo del sector en México.


