El gigante de tecnología automotriz Valeo ha sido reconocido por la organización global CDP por su transparencia y desempeño ambiental. De entre 20,000 empresas evaluadas, la firma francesa destaca por la ejecución exitosa de su plan de descarbonización CAP 50.
PARÍS, FRANCIA. — En el mundo corporativo actual, la sostenibilidad se mide con datos, no con discursos. Valeo confirmó su posición en la élite empresarial mundial al obtener la calificación máxima “A” en las categorías de Clima y Seguridad Hídrica otorgada por CDP (Carbon Disclosure Project).
Este reconocimiento no es menor. El estándar de CDP es considerado la referencia mundial en transparencia ambiental. De las más de 20,000 compañías evaluadas en 2025, solo el 4% logró alcanzar este nivel de excelencia. Para Valeo, esto valida su estrategia ante inversores y clientes, demostrando que su modelo de negocio es resiliente y bajo en carbono.
CAP 50: La estrategia detrás de la calificación
El éxito de la compañía se fundamenta en su plan estratégico CAP 50. Los resultados financieros y ambientales hablan por sí solos:
- En 2025, las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de Valeo se situaron en 39 Megatoneladas (Mt) de CO₂ equivalente, una cifra muy por debajo de su meta establecida de 45.3 Mt.
- Esto confirma que la empresa está cumpliendo anticipadamente con la trayectoria validada por la iniciativa SBTi (Science Based Targets initiative).
Christophe Périllat, Director General de Valeo, señaló que esta “doble A” refleja el compromiso de trabajar con todo el ecosistema automotriz para reducir la huella de la industria, desde la cadena de suministro hasta el producto final.
Gestión Hídrica: Eficiencia operativa
Más allá del carbono, la gestión del agua es un indicador clave de eficiencia. En los últimos seis años, el Grupo redujo su consumo absoluto de agua en un 18%.
Un ejemplo destacado de esta eficiencia es la planta de Valeo en Martos, España. Ubicada en una zona con desafíos hídricos, la fábrica se ha comprometido a reducir su consumo en un 75% para 2026 (vs. 2022), convirtiéndose en un modelo de adaptación climática para la industria manufacturera global.


