La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros ha otorgado nuevamente a Afore SURA la insignia por su compromiso en la atención a personas adultas mayores, destacando su labor en la inclusión financiera de este sector.
CIUDAD DE MÉXICO, 07 DE JULIO DE 2026. — La CONDUSEF renovó a Afore SURA la insignia “Compromiso en la Atención a las Personas Adultas Mayores”. Este reconocimiento valida los esfuerzos de la institución por implementar protocolos que garantizan un servicio digno, accesible y sin discriminación, alineándose con los principios establecidos por el organismo regulador para proteger a este grupo demográfico dentro del sistema financiero.
Acciones para una atención incluyente y accesible
Por consiguiente, la estrategia de Afore SURA se articula en torno a diez principios básicos que buscan eliminar barreras en el acceso a servicios pensionarios. La compañía ha fortalecido su modelo de atención mediante un protocolo especializado que prioriza la empatía, la protección de datos personales y la transparencia en cada interacción con sus usuarios.
De igual forma, el modelo operativo destaca por la atención prioritaria en sus 61 sucursales y la implementación de las Caravanas Adulto Mayor. Estas iniciativas permiten acercar los trámites a quienes enfrentan dificultades de traslado, apoyados por herramientas digitales y líneas telefónicas dedicadas a brindar asesoría clara sobre el cálculo de pensiones.
“En Afore SURA actualmente atendemos a más de 600 mil personas adultas mayores, un grupo etario que tiene necesidades muy específicas conforme se acerca a la etapa de su retiro. Nuestro propósito es claro: asesorarlos para que accedan a mejores pensiones brindándoles un trato humano y prioritario, sustentado en la empatía, la inclusión y el respeto a sus derechos”.— Emilio Bertrán, Director General de Afore SURA.
Impacto en el sistema de ahorro para el retiro
Finalmente, esta distinción subraya la importancia de la educación previsional y el acompañamiento constante. En conclusión, el trabajo coordinado entre autoridades y administradoras financieras resulta fundamental para asegurar que las personas adultas mayores gestionen su patrimonio con total certeza, confianza y seguridad jurídica.


