Las acciones de Grupo Cotemar para la conservación del suelo transforman la gestión ambiental en el sector energético. A través de cinco ejes que incluyen economía circular y reforestación, la empresa busca mitigar la degradación territorial en sus distintas zonas operativas.
CIUDAD DE MÉXICO, 21 DE JULIO DE 2026. — El suelo suele pasar desapercibido hasta que el daño es evidente, un reto ambiental que la industria energética actual asume con mayor responsabilidad. Frente a una alarmante degradación que afecta a gran parte del país, según los reportes de la SEMARNAT, las acciones de Grupo Cotemar para la conservación del suelo cobran relevancia inmediata, apostando por soluciones preventivas reales que van más allá del simple cumplimiento normativo.
Los cinco ejes de Grupo Cotemar para la conservación del suelo
Asimismo, la compañía implementa una sólida gestión de residuos basada en la economía circular. Durante el ciclo pasado, sus operaciones lograron valorizar casi 96 mil toneladas de materiales, evitando que estos desechos terminaran afectando entornos naturales.
Por consiguiente, el cuidado de la flora local se mantiene como una máxima prioridad en cada instalación operativa. La empresa prohíbe cualquier daño vegetal, apoyándose en programas como Voluntad Cotemar para organizar jornadas comunitarias de limpieza y recuperación de áreas verdes.
De igual forma, el control de sustancias químicas obedece a un estricto protocolo preventivo de cero derrames. Los equipos aplican un mantenimiento exhaustivo, sobre todo al operar cerca de zonas sensibles como el Área de Protección de Flora y Fauna Laguna de Términos.
“El cuidado del ecosistema terrestre es una tarea discreta pero vital para nuestro futuro; al proteger este recurso finito, aseguramos el agua, la estabilidad del clima y la vida de las comunidades.”— Vocero Corporativo, Área de Medio Ambiente de Grupo Cotemar México.
Alianzas globales y educación ambiental en el sector energético
Por otra parte, esta labor operativa se refuerza con educación constante hacia los trabajadores y la sociedad civil. Mediante la impartición de talleres y campañas de sensibilización, se busca que las buenas prácticas trasciendan el entorno corporativo y se conviertan en hábitos diarios.
Finalmente, el impacto real de estos procesos está validado por el Distintivo ESR del CEMEFI, así como diversas certificaciones ambientales de la PROFEPA y la ONU. En conclusión, estas acciones demuestran que las empresas del sector Oil & Gas tienen la capacidad de operar preservando el equilibrio ecológico a largo plazo.


