Santomar® lidera la acuacultura responsable en México al cultivar el primer Huachinango del mundo en cautiverio y liberar más de 270,000 totoabas. Ante el 35.5% de sobreexplotación pesquera global alertada por la FAO, la empresa establece un nuevo estándar de seguridad alimentaria y equilibrio marino.
BAJA CALIFORNIA SUR, 22 DE ÁBRIL DE 2026. — En el corazón del Mar de Cortés, la vida marina encuentra un nuevo aliado. Este Día Mundial de la Madre Tierra, la empresa Santomar® pone sobre la mesa una realidad urgente: los océanos ya no pueden sostener el ritmo de la pesca extractiva tradicional. Con un enfoque que privilegia la ciencia sobre la explotación, la organización demuestra que es posible alimentar al mundo sin vaciar los mares, convirtiendo la producción de alimentos en un acto de regeneración ambiental.
Acuacultura regenerativa: Ciencia y tecnología para frenar la sobreexplotación de los océanos
Asimismo, el desafío es monumental según los datos más recientes de la FAO, que sitúan a más de un tercio de las poblaciones de peces en niveles críticos. Por consiguiente, Santomar® ha desarrollado un modelo de cultivo en aguas profundas que elimina la dependencia de la captura silvestre, permitiendo que las especies en libertad tengan el tiempo y espacio necesarios para recuperarse.
Por otra parte, este sistema no solo garantiza la disponibilidad de productos durante todo el año, sino que asegura una trazabilidad total. Al controlar cada etapa del ciclo de vida, desde el laboratorio hasta la mesa, se eliminan las incertidumbres de la pesca de mar abierto, ofreciendo un estándar de calidad que respeta el ritmo de la naturaleza.
“Más que extraer, buscamos generar valor y contribuir al equilibrio de los océanos para construir un nuevo estándar en productos, donde el impacto positivo y la conciencia ambiental guían cada decisión”.— Pablo Konietzko, Director Ejecutivo de Santomar®.

Del Huachinango único al rescate de la Totoaba: Impacto en la biodiversidad
De igual forma, la empresa ha logrado hitos históricos como el cultivo del Huachinango Santomar®, siendo la única en el mundo en dominar esta tecnología. De igual manera, su iniciativa “Totoabas a la mar” ha devuelto al Golfo de California miles de ejemplares juveniles, fortaleciendo a una especie emblemática que se encontraba en grave peligro.
Finalmente, el cultivo de Ostiones Santomar® en la Reserva de la Biósfera El Vizcaíno actúa como un filtro natural que purifica el agua, beneficiando a especies como la ballena gris. En conclusión, este modelo demuestra que la producción responsable es la única vía para garantizar la salud de nuestra Madre Tierra a largo plazo.


