El Instituto del Propósito y Bienestar Integral (IPBI) de Tecmilenio cuestiona la gestión tradicional del tiempo frente al torneo de fútbol, destacando que el problema real en las empresas es el agotamiento crónico, no la falta de compromiso del trabajador.
CIUDAD DE MÉXICO, 16 DE JUNIO DE 2026. — La fiebre futbolera que inunda las oficinas ha vuelto a poner sobre la mesa una vieja discusión corporativa: el control estricto de las horas frente al rendimiento real. Mientras algunos sectores temen pérdidas millonarias por el ausentismo durante el torneo, el enfoque de la gestión del tiempo está siendo superado por una realidad donde el bienestar es la verdadera clave de la productividad.
El costo de medir minutos en lugar de resultados
De igual forma, la rigidez con la que las organizaciones vigilan los relojes checadores revela una desconexión preocupante con los colaboradores. Según datos analizados por UKG, el ausentismo global podría representar pérdidas multimillonarias, pero el IPBI sostiene que este análisis ignora el desgaste acumulado de la fuerza laboral. Por consiguiente, pretender que un partido es el responsable único de la baja productividad es ignorar los síntomas de un agotamiento mucho más profundo y estructural.
“El trabajador mexicano no tiene un problema de compromiso; la gente ya entrega de forma constante hasta sus reservas de energía. El verdadero foco rojo está en la recuperación de las personas.”— Rosalinda Ballesteros, directora del IPBI.
Un llamado a la flexibilidad real
Finalmente, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que la falta de espacios de desconexión impacta severamente en el PIB global. En conclusión, las empresas tienen en este evento deportivo una oportunidad única para sustituir el control rígido por metas claras, transformando la flexibilidad laboral de un simple beneficio en una inversión necesaria para el bienestar de su gente.


