Las pérdidas por desastres climáticos en América Latina alcanzaron miles de millones de dólares tras una ola de eventos extremos, golpeando la infraestructura regional y la economía según el informe global publicado por la firma de servicios profesionales Aon.
CIUDAD DE MÉXICO, 18 DE AGOSTO DE 2026. — El impacto financiero y social provocado por eventos meteorológicos severos ha rebasado los registros previos en la región. Asimismo, las pérdidas por desastres climáticos en América Latina superaron los parámetros históricos de cobertura aseguradora durante la primera mitad del año, de acuerdo con el reporte Global Catastrophe Recap elaborado por Aon. La evaluación pone en evidencia la urgencia de reestructurar la gestión del riesgo ante un entorno climático que no da tregua.
Sismos e inundaciones dejan secuelas financieras y humanas en la región
Por consiguiente, el balance del semestre destaca dos eventos devastadores que superaron individualmente los 1,000 millones de dólares en daños. Los sismos registrados a fines de junio en Venezuela ocasionaron perdidas preliminares de entre 20,000 y 30,000 millones de dólares.
De igual forma, las intensas lluvias e inundaciones sufridas en Colombia generaron afectaciones calculadas en 2,200 millones de dólares. En paralelo, Brasil encaró tormentas, sequías y deslizamientos con un costo cercano a los 1,290 millones de dólares, mientras que Chile, Argentina y México sufrieron estragos por incendios y ciclones.
“Al comprender y registrar la magnitud de estos eventos en nuestra región podemos gestionar el riesgo con mayor precisión, acompañando al mismo tiempo a las empresas y comunidades en su recuperación”.— Informe Global Catastrophe Recap, Aon.
El fenómeno de El Niño prolonga la incertidumbre en los mercados
Por otra parte, la presencia persistente del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) continúa alterando los patrones meteorológicos y agravando la volatilidad agrícola. Estudios econométricos advierten que sus secuelas en los mercados se extienden hasta por tres años.
En conclusión, los analistas de Aon plc enfatizan que medir el impacto del clima únicamente por el valor comercial de las pérdidas resulta insuficiente. Se vuelve indispensable fortalecer la resiliencia en cadenas de suministro y agilizar las estrategias de adaptación ante desastres futuros.



