El Pacto Mundial de la ONU España presenta un estudio cualitativo realizado con periodistas de medios clave, destacando la evolución de la comunicación de sostenibilidad. Se enfatiza la necesidad de abandonar los mensajes genéricos para priorizar datos verificables y narrativas con valor tangible.
MADRID, 28 DE MAYO DE 2026. — El ecosistema mediático español ha experimentado una transformación profunda en la forma en que aborda la sostenibilidad, consolidándola como un vector informativo estructural. Según el reciente informe de Pacto Mundial de la ONU España, las redacciones han elevado su nivel de exigencia, dejando atrás los compromisos aspiracionales y las acciones básicas. Actualmente, los periodistas demandan información con valor tangible, tales como datos verificables e impactos medibles, integrando la comunicación de sostenibilidad en la agenda de manera rigurosa y diferenciada.
Evolución hacia la transparencia y el rigor informativo
Asimismo, el estudio identifica un momento de inflexión donde la propia palabra “sostenibilidad” ha perdido protagonismo por su uso excesivo. Por consiguiente, las empresas deben evolucionar hacia modelos de comunicación basados en la transparencia y la proactividad. De igual forma, el informe señala que la clave del éxito radica en construir un ecosistema de contenidos que trascienda la tradicional nota de prensa, enfocándose en la innovación tecnológica, la transición energética y la gobernanza empresarial.
“Las redacciones ya no consideran noticia los compromisos genéricos ni las acciones básicas, y exigen a las empresas datos verificables, impactos medibles, enfoques diferenciados y portavoces capaces de explicar con claridad y solvencia”.— Vanesa Rodríguez, Directora de comunicación estratégica y RR.II. de Pacto Mundial de la ONU España.
Recomendaciones estratégicas para las organizaciones
Finalmente, el documento propone una hoja de ruta práctica adaptada tanto a grandes corporaciones como a pymes. En conclusión, antes de buscar rentabilidad informativa, es imprescindible realizar una inversión en conocimiento y divulgación, contando con portavoces capaces de traducir lo técnico a un lenguaje humano, evitando la jerga innecesaria y demostrando avances tangibles.


