La armadora automotriz Ford de México concluyó la undécima edición de su programa educativo Ford Driving Skills for Life, impactando a miles de estudiantes universitarios mediante simuladores que exponen los peligros reales de la distracción y el alcohol al volante.
CIUDAD DE MÉXICO, 27 DE MAYO DE 2026. — La movilidad segura en los jóvenes mexicanos representa uno de los retos más complejos para la industria automotriz actual. Ante cifras alarmantes que sitúan a los accidentes viales como la causa principal de muerte en el segmento de 15 a 29 años, Ford de México ha intensificado su apuesta por la educación preventiva. A través de Ford Driving Skills for Life, la compañía busca transformar la mentalidad de los nuevos conductores mediante una metodología que prioriza la experiencia inmersiva sobre la instrucción tradicional.
La tecnología como puente hacia la conciencia
Para capturar la atención de una generación nativa digital, el programa integró simuladores de realidad virtual y lentes de alcoholemia desarrollados por Ford. Estas herramientas permiten a los estudiantes experimentar, en un entorno controlado, los riesgos de conducir bajo los efectos del alcohol, con fatiga extrema o usando el teléfono móvil. Esta estrategia pedagógica busca que la teoría sobre seguridad vial se convierta en una vivencia personal, aumentando significativamente la retención del mensaje.
“El impacto social opera en otra dimensión temporal. No se mide en el trimestre, se mide en la decisión que alguien toma tres años después porque recuerda algo que vivió un martes por la mañana en su universidad.”— Karem Rojas, Coordinadora de Responsabilidad Social Corporativa de Ford de México.
Futuro de la seguridad vial
Finalmente, el éxito del programa, que ha alcanzado a más de 58,000 estudiantes en 12 estados desde su creación, demuestra que la colaboración entre empresas como Ford y aliados estratégicos como Enactus es fundamental. Al fomentar que los propios jóvenes comuniquen los riesgos a sus pares, se genera una conversación mucho más genuina y efectiva. En conclusión, el camino hacia un México más seguro depende de la transformación mental que ocurre conductor a conductor.


