El destacado encuentro Intersolar México 2026 presentará del 1 al 3 de septiembre de 2026 en el recinto Centro Citibanamex los principales avances en tecnología fotovoltaica, energía solar térmica y almacenamiento de energía para la descarbonización industrial en México.
Datos clave
- Capacidad instalada: México registra cerca de 14,000 MW solares, divididos en 9,000 MW de gran escala y más de 5,000 MW en generación distribuida.
- Integración tecnológica: El uso de sistemas de almacenamiento con baterías (BESS) se consolida como eje clave para brindar estabilidad y flexibilidad a la red eléctrica.
- Calor solar industrial: Las tecnologías solares térmicas ofrecen una solución directa para descarbonizar más del 60% de la energía térmica consumida por las industrias.
- Capital humano: Crece la urgencia de profesionalizar e instalar certificaciones para el personal técnico con el fin de evitar riesgos operativos y térmicos.
Intersolar México 2026 se llevará a cabo del 1 al 3 de septiembre de 2026 en el Centro Citibanamex de la Ciudad de México. El foro reunirá a especialistas internacionales para analizar soluciones en generación fotovoltaica, redes inteligentes, almacenamiento de energía y descarbonización industrial en el país.
Intersolar México 2026 impulsa la transición energética y el almacenamiento
CIUDAD DE MÉXICO, México. 18 de agosto de 2026 – La industria solar y el mercado de almacenamiento energético en México entran en una etapa crítica de definiciones operativas. Ante el crecimiento de la demanda industrial y los compromisos de sostenibilidad, la articulación entre infraestructura limpia y regulación es prioritaria para asegurar la confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional.
Por esta razón, la séptima edición de Intersolar México se llevará a cabo del 1 al 3 de septiembre de 2026 en el Centro Citibanamex. El encuentro se celebrará de manera conjunta con Aquatech México, abordando de forma integral la relación entre los recursos hídricos y el desarrollo energético sostenible.
Asimismo, el país acumula un potencial solar destacado con cerca de 14,000 megavatios (MW) instalados. Cerca de 9,000 MW corresponden a parques de gran escala, mientras que la generación distribuida suma más de 5,000 MW a través de 600,000 contratos de interconexión. Por consiguiente, el avance constante de estas fuentes renovables exige incorporar almacenamiento en baterías para gestionar variabilidades y mitigar picos de demanda en el consumo industrial.
¿Qué desafíos y oportunidades enfrentan el almacenamiento y la energía solar en México?
El marco legal vigente reconoce el almacenamiento de energía como una actividad estratégica para el sector eléctrico. De igual forma, las distintas modalidades reguladas —como autoconsumo, centro de carga y soluciones detrás del medidor (behind-the-meter)— permiten a sectores como el hotelero, manufacturero y centros de datos elevar su eficiencia operativa y reducir costos de facturación.
Por otra parte, la descarbonización de los procesos térmicos representa una de las mayores oportunidades para la industria. En el entorno nacional, más del 60% de la energía utilizada por las plantas industriales se consume en forma de calor y vapor. La sustitución de combustibles fósiles mediante sistemas solares térmicos otorga estabilidad financiera a largo plazo frente a la volatilidad de los precios del gas.
“El almacenamiento se vuelve estratégico para trasladar la energía en el tiempo, almacenarla cuando existe disponibilidad y utilizarla cuando el usuario la necesita.”
Por consiguiente, la aceleración tecnológica exige elevar los estándares de calidad y seguridad en las instalaciones. La implementación de proyectos de generación distribuida y sistemas de almacenamiento requiere personal técnico calificado y certificado por la Asociación Nacional de Energía Solar y la Asociación Mexicana de la Industria Fotovoltaica. Esta capacitación evita fallas eléctricas, eventos térmicos incompatibles y riesgos en la infraestructura de los usuarios finales.
Finalmente, la integración del ecosistema energético abarca el despliegue de la electromovilidad y las redes de recarga. La convergencia entre generación fotovoltaica, baterías de respaldo y movilidad urbana sostenible sentará las bases para consolidar cadenas de valor locales y una transición energética justa en el país.



